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Argentina, un enfermo que no aprende
Publicado el 14 de Septiembre de 2009 1 comentarioAmo a Argentina. Mi interés, y luego pasión por América Latina empezó por ese país. Me considero porteño de corazón y argentino de alma. Argentino más allá y más acá de la General Paz. Pero Argentina me desespera y me pone furioso. Argentina es como un alcohólico al que siempre se le da una nueva oportunidad y siempre recae. Siempre se le perdona y siempre acaba decepcionando.
Mi última decepción política con respecto a Argentina, de carácter personal tuvo nombre propio: Fernando de la Rúa. Creí que la regeneración política vendría de su mano y de la coalición política que lo apoyaba. El experimento acabó como acabó y mi idealismo político quedó enterrado con él.
Antes de Fernando de la Rúa, hubo que soportar una década de desverguenza menemista. Y después de él, a los Kirchner…Los Kirchner, esos seres que cuando el viento soplaba de cola supieron manejar el barco pero que a las primeras de cambio han sacado toda su prepotencia y su autoritarismo.
Néstor Kirchner es, con perdón “un broncas”, eternamente “cabreado” incapaz de aguantar y supongo que de aguantarse a sí mismo. Cristina Kirchner es lo peor que les podía pasar a las mujeres. Para una mujer que llega a la presidencia se pasa los cuatro años ninguneada por su esposo.
Que vendrá después de la pesadilla de los Kirchner: un Julio Cobos o un Carlos Reutemann darán seriedad al país y reforzarán las instituciones no el caudillismo como hacen los Kirchner. Lo harán si les dejan los intereses creados.
¿Se podrá entonces confiar de nuevo en la Argentina?, o de nuevo nos decepcionará y caerá en los viejos vicios de siempre.
Regenerar Argentina es clave si este país no desea teminar siendo un apestado. Chile lo sabe: ha optado por el gas natural licuado para no depender más del suministro que le llega de más allá de los Andes. Hoy por hoy Argentina no es un socio confiable. Eso daña más a Argentina que ninguna otra cosa.
Argentina ha perdido la carrera por el liderazgo regional por los bandazos que ha ido dando en estas décadas. Brasil ha tenido una línea clara en política exterior, en economía en biocombustibles.
Lula ha sido capaz de continuar los empezado por la Dictadura (biocombustibles) y respetar la política económicas de su gran rival (Fernando Enrique Cardoso). Kirchner siempre soñó con hacer tabula rasa de la obra de Carlos Menem en todos los terrenos, desde el económico al de la política exterior.
Esto explica porqué hoy en día Brasil es un país que cuenta y con peso en el concierto internacional y Argentina es un socio sospechoso.
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Argentina no funciona. Acabo de viajar al país suramericano, para visitar mi Buenos Aires natal, y me encuentro que todo está peor. No se puede viajar en un autobús si no se tienen monedas o el cambio justo. He enviado una carta certificada con aviso de retorno hace 37 días y no tengo noticias. Hace tres días que intento enviar un fax a los servicios sociales de los jubilados (PAMI de Chivilcoy) para unos trámites para mi madre de 85 años y no lo he conseguido desde Correos y un locutorio. Ayer desde una fotocopistería, tuve que convencer a dos personas para indicarles que debían marcar el número, esperar el contestador automático y pulsar el número 1. No sé si el fax llegó a destino, deberá comprobarlo hoy por teléfono. Pero, lo peor, es que la Policía no funciona desde toda la vida. Lo más importante es que no funciona la democracia.
¿Y tú que opinas?
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Martín Bolívar 8 de Octubre de 2009 a las 08:37