-
El señor Presidente
Publicado el 12 de Mayo de 2009 3 comentariosLes recomiento a todos que lean la magnífica novela del premio nobel de literatura, Miguel Ángel Asturias, El Señor Presidente. Habla del poder absoluto, de la tiranía y las típicas y tópicas dictaduras latinoamericanas. Luego lean lo que está ocurriendo en Guatemala y comprueben que a veces la realidad imita a la ficción.
Guatemala es un de los países más bellos de la tierra. Pero también de los más violentos y desgarrados: Un abogado, asesinado el pasado domingo, dejó un video por si era asesinado, culpando de su muerte al Presidente de la República, Álvaro Colom.
Colom es inocente, hasta que no se demuestre lo contrario. Colom no es (no parece ser) como el dictador de la novela (Estrada Cabrera). Pero mientras Guatemala se consume acosada por las maras, el crimen organizado y la crisis (la caída de las remesas, del turismo y de las exportaciones ya golpean la economía), Colom sigue ser capaz de encauzar al país.
No lo hizo el corrupto de Portillo, ni el bienintencionado pero débil de Berger ni ahora el improvisador de Álvaro Colom. Cada cuatrienio que pasa sin que los gobiernos tomen el toro por los cuernos Guatemala se acerca más y más hacia el abismo: ¿qué abismo? ser un Estado-fallido en manos del crimen organizado.
La región se enfrenta a muchos retos en la próxima década y uno de ellos es la posbile aparición de estados fallidos como Haití lo es en este momento. En esa lista podrían juntarse otros países como Bolivia o algún centroamericano como la propia Guatemala.
Colom no parece un corrupto como Portillo, ni un asesino, pero claramente no está, por ahora, a la altura de las circunstancias. Y las circunstancias en Guatemala son demasiado serias para improvisar.
Un cuatrienio más perdido conduce al país a lo único que aún no se ha probado: la “mano dura” del general Pérez Molina, quien perdiera en 2007 en segunda vuelta ante Colom…y sino, como dice Ricardo Alemán, al tiempo.
Hay 3 comentario(s) acerca de “El señor Presidente”

-
A veces la realidad supera a la ficción. La historia del abogado Rossenberg revelará, si es que se sabe algún día la verdad, la capacidad de las nuevas tecnologías y de los medios para hacer política. Se puede derrocar un gobierno con un vídeo… Esto lo digo en el Dia mundial de Internet.
-
Tristemente certero, se pierden años que valen oro no sólo en Guatemala, también en otros países que en vez de mirar el futuro tiene líderes dedicados a recordar permanetemente los errores del pasado a los que hoy son oposición y así justifican las medidas de sus gobiernos y las ansias de reelecciones indefinidas.
¿Y tú que opinas?
-









Consuelo A de Toledo 17 de Mayo de 2009 a las 21:41